La habitación 113

 

La habitación 113

Verónica Vázquez Vargas

El olor a cloro invade el aire. La alfombra está empapada en químicos que tiñen las fibras de un tono blanquecino. En algunas porciones de la tela se alcanzan a ver todavía las manchas marrones en donde la limpieza no llegó. La lámpara centellante en el pequeño tocador a lado de la cama matrimonial denota un susurro de la cruda escena, ornamentada por el pedazo de tacón al lado de la puerta y un brillante lente de contacto en medio de la habitación. La televisión encendida ensordecía con su ruido de estática. El baño está rebosante de agua proveniente de la bañera junto al espejo destrozado. Extrañamente, no hay rastros de vidrio en el azulejo. La cortina arrancada de las argollas y revuelta torpemente en la equina detrás de la puerta. Dentro, se encuentra el cable que le falta a la televisión; debió olvidarlo.

Comentarios