Ensayo Literario sobre teclear
La oferta del teclado Verónica Vázquez Vargas Hay personas que tienen colecciones de teclados que hacen sonidos más suaves, cremosos casi y que se empeñan en comprar teclas remplazables con pequeñas esculturas y colores de su agrado, como todo buen coleccionista, embellece su espacio con aquello que le interesa, en este caso, la principal herramienta de trabajo que es en este momento de la historia una computadora. También están los teclados más densos, de uso rudo, como los de las oficinas. De igual manera la acción de teclear es muy satisfactoria, no sólo el sentimiento lúdico de apretar pequeños botones, también la agilidad que adquirimos en los dedos con la práctica a través de los años, es como si estos terminaran siendo poseídos durante un momento, la experiencia de teclear nos permite acceder a las letras sin tener que verlas. Las palabras que nos van surgiendo con rapidez salen disparadas a la pantalla como los subtítulos en vivo, pero de la mente, reproduciendo un monólo...